El impacto de la reforma laboral sobre afiliación indefinida se ha frenado en los últimos meses, según estudio
22/09 11:48   Fuente:Europa Press

La creación de empleo pierde impulso: las horas de trabajo efectivas y el producto por trabajador siguen en niveles prepandemia

MADRID, 22 (EUROPA PRESS)

El impacto de la reforma laboral sobre la afiliación indefinidase ha frenado en los últimos meses, especialmente en la modalidad defijo discontinuo, debido al progresivo aumento de las tasas de baja en la afiliación de los trabajadores con contratos indefinidos.

Así se desprende del Observatorio Trimestral del Mercado de Trabajo, elaborado y publicado este jueves por el Instituto EY-Sagardoy de Talento e Innovación, BBVA Research y Fedea, en el que se señala que la evolución de la contratación laboral y su desglose por tipos de contrato mantiene la tendencia iniciada con la reciente reforma laboral 2022, aunque el peso de los contratos temporales en el total de contratos registrados ha vuelto a repuntar en unos 10 puntos porcentuales.

En general, el estudio señala que la creación de empleo perdió impulso en el segundo trimestre del año y advierte de que tanto las horas de trabajo efectivas como el producto por trabajador siguen en niveles prepandemia.

Y es que tanto el crecimiento de ocupados como el del horas trabajadas se moderaron entre abril y junio. Además, los datos de afiliación a la Seguridad Social de julio y agosto anticipan un estancamiento del número de cotizantes en el tercer trimestre una vez descontado el efecto de la estacionalidad.

Eso sí, el aumento del número de asalariados del sector privado y de ocupados por cuenta propia compensó la destrucción de empleo en el sector público. Sin embargo, la evolución de las horas trabajadas siguió condicionada por el impacto de las bajas por enfermedad debidas al Covid-19. En promedio, más de 800.000 ocupados no trabajaron por enfermedad durante el trimestre, un 54% más que en el segundo trimestre de 2019.

Por otra parte, el PIB por ocupado creció un 2,2% intertrimestral entre abril y junio. Tanto el producto por hora trabajada como la intensidad en el empleo (horas por trabajador) contribuyeron al repunte del PIB por ocupado, lo que no sucedía desde el cuarto trimestre de 2015. Sin embargo, el estudio apunta que al cierre del primer semestre, este avance del producto por trabajador fue insuficiente para recuperar el nivel precrisis.

En cuanto a la tasa de desempleo, el informe refleja que descendió hasta el 12,5% en el segundo trimestre y se situó en mínimos desde 2008, en línea con otras medidas de la infrautilización de la mano de obra. Sin embargo, la incidencia del paro de larga duración volvió a aumentar.

MENOS DESEMPLEO, PERO MÁS VACANTES

En el estudio se estima que la tasa de vacantes habría vuelto a aumentar en el segundo trimestre, en línea con la reducción de la tasa de desempleo, situándose por encima de su promedio de las últimas tres décadas.

El ratio de vacantes sobre desempleado del segundo trimestre de 2022 sería consistente con una brecha de producción positiva, a pesar de que el PIB no haya recuperado su nivel de 2019. La recuperación del ciclo expansivo de la economía española, interrumpido durante la pandemia, explicaría la existencia de dificultades de emparejamiento en algunos sectores.

SE MANTIENE LA MODERACIÓN SALARIAL PESE A LOS RÉCORDS DE INFLACIÓN

De acuerdo con el informe, los salarios pactados en los convenios colectivos aumentaron en el segundo trimestre de 2022 en un 2,4% y las remuneraciones por puesto de trabajo asalariado equivalente a tiempo completo en un 2,8%.

"A pesar de ser los mayores incrementos salariales desde los años 2009 y 2010, respectivamente, se mantiene la moderación salarial, dados los registros de inflación registrados en los últimos trimestres, entre el 8,5 y el 9,5%, superiores a los registrados en aquellos años", explican los expertos.

En cualquier caso, se observa una gran disparidad en los crecimientos salariales pactados dependiendo de la actividad económica, con aumentos mínimos cercanos al 1% en las actividades financieras y seguros y en la hostelería, y superiores al 3% en las actividades profesionales, científicas y técnicas y en los transportes.